¿Qué es la reflexología podal?
Nuestros pies hacen mucho más que ayudarnos a caminar.
En ellos hay muchos puntitos especiales que están conectados con distintas partes del cuerpo, como si los pies fueran un mapa del cuerpo en pequeño.
La reflexología podal es una técnica que trabaja esos puntos a través de un masaje suave en los pies.
Durante la sesión:
El terapeuta masajea distintas zonas del pie con las manos.
No duele ni hace daño; se adapta siempre a la edad y a la sensibilidad de cada persona.
Cuando se masajean esos puntos:
El cuerpo puede relajarse.
Las emociones se calman.
Aparece una sensación de descanso y bienestar.
No se fuerza nada ni se hace nada raro.
Es como cuando alguien te masajea los pies después de un día largo y todo el cuerpo dice “gracias”.
La reflexología podal ayuda a que el cuerpo se sienta más tranquilo y equilibrado, acompañando otros cuidados cuando son necesarios.
Es como darle al cuerpo un mensaje suave que dice:
puedes descansar, todo está bien.
La reflexología podal es una técnica de acompañamiento y bienestar.
No sustituye la atención médica ni los tratamientos sanitarios indicados por profesionales de la salud.

